jueves, 21 de julio de 2016

MADRID, VIAJERAS EMPEDERNIDAS

Este verano han acompañado a Lolita Chiq, Veli Adventures, Luz Teen y Susana Number One.

Nos ha encantado perdernos por el Barrio de Malasaña, ver la Exposición de El Bosco y dar un paseo por el Barrio de las Letras descubriendo nuevos restaurantes como La Verónica.



Comenzamos por Malasaña. Y descubrimos este local tan interesante.
Era una antigua farmacia. En su interior conserva el mobiliario antiguo pero mezclado con un toque moderno.
Para degustar una cerveza o un trozo de tarta con u té.
La fachada, como otras muchas de Madrid está protegida, por eso no pone el nombre de Trikini Club fuera.

Calle Vicente Ferrer.



En la calle Velarde encontramos estas tiendas tan peculiares.
en la Mona Checa podéis encontrar ropa de segunda mano impecable.


Y justo enfrente está Galipo. Es un lugar donde se puede comprar Denim de segunda mano o donde te restauran tus vaqueros favoritos.
Calle Velarde


Seguimos por Malasaña y encontramos un lugar muy que muy especial: Kikekeller. Una mezcla de galería de arte y bar-cocktail. Atención de no quedarse en la entrada porque en su interior se guardan muchas sorpresas.
Calle Corredera baja de San Pablo





Y entre locales tan bonitos y originales nada como un tiempo dedicado al arte visitando la exposición de El Bosco. Aunque de lo mejor de este artista está en el Museo del Prado el resto del año era una excusa para venir a Madrid de visita, en verano y aunque haga calor.


Y después de visitar la exposición nada como reponer energía en un restaurante precioso: La Verónica en el Barrio de las letras.
Muy original, atención exquisita y platos más exquisitos aún.




Siempre nos pueden sorprender los servicios de algunos locales. Se respira arte urbano en cada esquina.


Y otro sitio que no hay que perderse es la librería La Central en la plaza de Callao, en Gran Vía. 
Para pasar un largo rato mirando libros impresionantes y si se quiere reponer fuerzas hay un café en la planta de abajo.
Muy muy recomendable.




Y para acabar nuestra visita, una cena en la mejor compañía en el barrio de Tribal en Malasaña.
Platos riquísimos, la decoración acogedora y una música de fondo que junto con un buen vino hace que el fin de semana haya sido muy muy especial.
Nanai, Calle El barco